jueves, 27 de julio de 2023

DE LA LUZ A LA SOMBRA

DE LA LUZ A LA SOMBRA

 

De la luz a la sombra

en un ápice doloroso

se quiebra la razón toda

y se apaga lo hermoso

 

Caen tinieblas derramadas

sobre un temblor hondo

se enturbian los luceros

y al abismo me asomo

 

Se oscurece la esperanza

bajo  la losa de plomo 

y se enredan los perfiles

de un corazón romo

 

De la luz a la sombra

se ha caído todo,

la ilusión descabalga

la quimera de oro

 

Lóbrega es la senda

cuajada  de escombros

que  no tiene lindes

tan solo barro y lodo

 

¿Dónde está el sentido,

si al andar me desolo?

¿Dónde está la vida,

Otrora fulgor y aplomo?

 

De lo inmenso a lo exiguo

de lo mucho a lo poco

de la luz a la sombra

con  tan solo un soplo

sábado, 22 de julio de 2023

A UNA ROSA MOJADA

 SONETO A UNA ROSA MOJADA

 

Tu belleza temblando se resbala

por la mejilla de oro carmesí,

y me estremece mirar el perfil

de tu figura, en calma quebrada

 

Si anhelas una dulce alborada

coronada de trino y cielo añil,

sufro en mi desvelo, amiga por ti

y te adivino por siempre lozana

 

Mas, cuando te pase la agonía

y retornes a ser tan coqueta,

cantaremos juntos al nuevo día

 

Desde este jardín en el que reinas,

mira,  si tú  roja, rojo sería

el corazón, que en la rosa sueña.

viernes, 21 de julio de 2023

DIOS TE SALVE

 Dios te salve, María de Luna,
Dios, que en su divina gracia, 

resolvió llenarte con ella

concibiéndote Inmaculada

quiso que fueras en Escacena

lucero que nunca se apaga.

Contigo está el Señor,

Bendita joven nazarena, 

entre las Mujeres, Santa, 

que tu vientre bendito

se cubrió de alabanzas

porque la redención eterna

fue fruto en tus entrañas.

Santa María de Luna,

Madre, luz y esperanza,

suplica por nosotros,

aleja el mal del alma,

ahora y cuando nos alcemos

en un suspiro a tus plantas 


Y a este humilde arriero

que navega en pobre barca

llévalo Madre a buen puerto,

donde reine la templanza.

A este sembrador que trae

de ilusión la talega cargada,

llévalo para que plante

buen simiente en tierra llana.

Tu, que en mi mano pusiste

las flores de la palabra

llévame de las tuyas

para que sepa entregarlas.

Pero antes de que escuchen

lo que has querido que expanda

déjame Madre de Luna,

que me postre ante tus plantas

para pedir que mi voz

sea reflejo de Tu morada. 

Tu reina de entre las reinas

de Escacena  la alborada

ruega por este siervo tuyo

que se adelanta esta mañana

a decirte lo que sienten

tus hijos con toda el alma:


Que eres de Escacena, Señora

La blanca claridad del alba

Dueña del corazón sincero,

Estrella de luces blancas,

Sentir de tu pueblo amado  

Abrigo maternal del alma

Y la Luna que en la vida

Nos guía con su gracia.


Antonio Vázquez Miranda




TORRE

sábado, 15 de julio de 2023

NO SOY MUCHO

No soy mucho,

ni poco

En la mañana un destello, 

en el camino un recodo 

No gran cosa.

Ni solo

huella, que se va borrando 

tras las pisadas de otros 

No gran hombre

Ni loco,

que derrama la cordura 

en batalla de tesoros.

No soy héroe 

Ni corto

apocado, irresoluto,

ni bravo, ni temeroso 

No soy insigne,

ni aporto

luces a las sombras,

ni a nadie ya asombro 

No pequeño

Ni un todo

En el viento un susurro, 

en el bosque un acodo

No plétora

Ni dono

palabras que se pierden

en océanos de abandono 

No soy bravo,

ni medroso 

Un hombre, si acaso 

Un hombre, por todo

CUANDO LA LUZ SE CAIGA

 Cuando la luz se caiga,

no vengas a buscarla

Déjala en su sombra

Que nada te pide remedio 

para un ala rota,

para un corazón herido 

para la Flor marchita

cuando el ocaso se esconda


No vengas con grandezas

de frases y milongas

No vengas a  decirle 

con voces lastimosas 

que sientes un dolor 

si en tu sangre no se posa


Si ves resplandor que cae

no te pares a recoger

migajas que no sientes

ni dolor que no duele

Ni lagrimas que no mojan


Párate a sentarte 

al compás de la Rosa,

a curar las heridas

a secar la congoja 


No te acerques si no hiere,

ni en tus entrañas se roza

el arañazo de la vida

y la soledad que se corta


Ven con el alma abierta 

y con manos amorosas 

Que la virtud se abre 

si la razón zozobra 


Y regala solo vida

no repartas limosnas 

Derrámate entero 

si lo demanda tu historia 


Si ves la herida abierta

no huyas ni te agaches 

si el corazón te late, 

y no hay quien lo esconda 








A LA FUENTE DE "LA CAÑERIA"

Nace, entre piedra inerte,
una arteria que resbala,
del alcor hasta los llanos
rebosante de agua clara.
 
Hay un rumor escondido
en la tierra y sus entrañas,
que viene a susurrarnos,
con dos lenguas de plata.
 
Y va, cargada de siglos
la corriente, que se arrastra,
alumbrando una historia,
tan cierta, que nunca calla.
 
Agüitas, que van manando,
y en su cadencia, derraman,
la leyenda de su nombre,
a los Campos de Tejada
 
¿Quién puso aquí la Fuente,
en este valle del alba?,
¡Que con sus cantos me evocan
Maitines de alabanza¡
 
¿Quién puso aquí la Fuente,
fiel arrullo de besanas?
¡Que lleva blasón de nobleza
La fuerza de su templanza¡.
 
Ay…el que probó tu néctar,
nunca pudo ya olvidarla.
Que fue sorbito de historia
y frescor en la garganta.
 
Ay…quien pudiera siempre,
ser gotilla en tu cascada,
y los arroyos, se la lleven,
soñando mares de calma
 
Fuente de la Cañería,
tan valiente y olvidada,
¡Que nunca callen tus chorros
aunque los tiempos se vayan¡.
 
 
Antonio Vázquez Miranda

EL PATIO.
 
 
Se abre el espacio, al alma quieta
y al frescor, se recuesta la prisa;
el tiempo frena su alada marcha
y la fragancia se torna, solo caricia
 
Cautivo el instante queda,
al aleteo de la postrera brisa
y entona la flor su melódica
canción, de soledades prendidas
 
Herida se marchó la tarde,
Y aunque se torna ya retinta,
ese recuerdo de luz, juega,
y a los tiestos salpica.
 
A la tertulia de comadres
que despacha como fue el día,
el geranio rinde, flamenco
su verdiroja pleitesía,
 
Trina gallardo el canario,
y un corrillo de pilistras,
orgullosas se disputan
cual de ellas reinaría.
 
Los helechos no se arredran
y entran en la porfía,
¡Que por sus ramas corre savia,
de regia sabiduría!
 
 
Mas modestos, los claveles,
no entienden de riñas
y solo hablan de colores
cargaditos de armonía.
 
 
El jazmín se alza señorito,
asomando por la esquina
y una dama de noche se cae,
por la tapia enlucida.
 
La rosa, en su elegancia,
luce fragante y fina,
derramando a borbotones
adagios de gozo y de espinas.
 
Y se suman a la escena,
lavandas, begonias y alegrías
un arriate de romero,
los pensamientos y las cintas
 
!Que quietud tiene la noche
soñando la amanecida!,
mientras en redor de la fuente
suenan de los niños, las risas
 
Es remanso en la zozobra,
quietud en la algarabía,
calma para los sentires
y compendio, de la armonía
 
Es meditar, sin turbarse
es la paz que en ti anida
es perderse y encontrarse,
es el patio, de tu vida
 
 
 
Antonio Vázquez Miranda

AQUELLA VISITA EMOCIONADA

Hace años visité Granada. Aunque no era la primera vez que mis pasos deambulaban por la mágica calidez de esa perla del sur, me llevé un recuerdo que, por inesperado, me marcó sobremanera. Ya iba el alma preparada para empaparse de La Roja, la suspirante silueta de atardeceres imposibles. Y no me decepcionó. Como siempre magnificiencia para los sentidos.

Pero mi sorpresa fue a la vuelta. Casi por casualidad decidimos, en la ruta del retorno al hogar, el hacer escala en Fuente Vaqueros y visitar la casa de Federico Garcia Lorca. No llegué muy convencido, cierto es, porque lo normal en este tipo de visitas es asistir a una puesta en escena mas o menos romántica de lo que nuestra imaginacion quisiera que hubiese sido aquel sitio y, claro, edulcoramos la realidad.

Aunque en esta ocasión fue distinto. No niego que sería cierta predisposición del alma, o el remanso de paz y frescura al entrar, después de un trayecto de bastante calor buscando el inmueble en pleno verano. Lo cierto es que en la soledad de las estancias (no había mas visitas que las nuestras), percibí ese candor interior que conecta el universo de la poesía, de la gran poesía de los genios y de la nuestra de andar por casa. Fueron momentos muy especiales que bien merecieron todo el viaje, sin desdeñar como dije mi tiempo en la ciudad nazari.

Luego, con los días, pude plasmar mas o menos lo que me dictaba la conciencia en aquéllos instantes de sintonía con la esencia de Federico. Esto fue lo que salió:


Hay en el patio un susurro de vida
que enjuaga ese dolor no redimido
un rumor fuerte de aroma henchido
y una oda alegre que vaga perdida

Ya en la casa un frescor se adivina
que trae reala de poemas no vencidos
y entre el barro y la viga se alza el trino
que guarda Federico entre las rimas

Un romance de montoyas y camborios
Voces de bernardas y de pinedas
Junto al piano mudo y sin abalorios

El silencio me trae la quimera
que no fue posible tanto odio
Y Lorca sigue, pariendo poemas.