SONETO A UNA ROSA MOJADA
Tu belleza temblando se resbala
por la mejilla de oro carmesí,
y me estremece mirar el perfil
de tu figura, en calma quebrada
Si anhelas una dulce alborada
coronada de trino y cielo añil,
sufro en mi desvelo, amiga por ti
y te adivino por siempre lozana
Mas, cuando te pase la agonía
y retornes a ser tan coqueta,
cantaremos juntos al nuevo día
Desde este jardín en el que reinas,
mira, si tú roja, rojo sería
el corazón, que en la rosa sueña.
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